Un 7 de agosto de 1960 en una triste y cálida cama del antiguo hospital de las siete llagas, hoy Parlamento de Andalucía, dejaba de respirar Manuel Jiménez Martínez de Pinillos. Vallejo para la afición jonda. Dos sobrinos y dos amigos,lo despidieron esa noche.
Pasan las décadas y Vallejo cada vez suena mejor. Es un hecho demostrado que a lo largo y ancho de un siglo, desde el Niño de Aznalcollar hasta Rosalía ( la catalana), todo es un eco vallejiano alrededor. Miguel de Tena, Niño de Barbate pasean sus estimados cuerpos por festivales veraniegos acordándose del pequeño gran cantaor Macareno.
Por muchos años,maestro. Tus fieles y leales seguidores.
Hermanos Chacón.

